La Familia Internacional es una pequeña red virtual de personas dedicadas a dar a conocer el amor de Dios al mundo y asistir a los desfavorecidos por medio de programas benéficos y de carácter humanitario. Fundada en las postrimerías de los años 60 del siglo pasado, la Familia Internacional —otrora conocida como los Hijos o Niños de Dios— constituyó un nuevo movimiento religioso de la contracultura de la época y funcionó durante 40 años como hermandad misionera a escala internacional abocada a comunicar el Evangelio a millones de personas y atender a los necesitados en una diversidad de misiones y campañas solidarias y de voluntariado desarrolladas en más de 100 países. En 2010 la Familia Internacional desmontó su anterior estructura organizativa y en la actualidad funciona como una pequeña red en línea compuesta por aproximadamente 1.200 personas en 70 países.
La Familia Internacional mantiene un criterio de tolerancia cero, instaurado hace 3 decenios, para la protección de los menores de edad. En consecuencia, se opone diametralmente a toda forma de abuso de menores, ya sea física, sexual, pedagógica o emocional. (Véase la Declaración de protección de la infancia de La Familia Internacional.) Tribunales de distintos países del mundo que condujeron exhaustivas investigaciones en más de 600 niños durante los primeros años de la década de los 90 determinaron que estos no habían sido expuestos a ningún tipo de abuso o negligencia y manifestaron su satisfacción con la calidad de la formación y educación que recibían. (Resúmenes de estas resoluciones judiciales realizados por terceros en lengua inglesa se encuentran en: https://www.cesnur.org/testi/TheFamily/se_thefamily.htm).
Las normas de actuación de la Familia Internacional en el ámbito de la protección de menores se adoptaron en 1986. Lamentablemente antes de la adopción de dichas normas hubo casos de menores expuestos a conductas sexualmente impropias. El asunto se abordó en 1986 cuando se prohibió de manera oficial todo contacto sexual entre un adulto y un menor de edad, entendido este como cualquier persona menor de 18 años. Posteriormente, en 1989, se declaró ofensa punible con excomunión.
La Familia Internacional ha pedido formalmente disculpas ya en varias ocasiones a integrantes o exintegrantes que de algún modo resultaron vulnerados durante su afiliación al movimiento y ha hecho públicas las más recientes que se formularon (véase Cartas de disculpa). Si bien la Familia Internacional he manifestado sus sinceras disculpas a antiguos integrantes, no damos crédito a las historias de abuso institucionalizado difundidas por quienes buscan promover sus propios proyectos, libros, causas, o con ánimo de lucro. Las conclusiones de los tribunales de justicia no corroboran tales alegaciones.
Continuamos expresando nuestras sinceras disculpas a cualquier miembro que experimentó algo negativo o doloroso durante su infancia o permanencia en la Familia Internacional. Con toda franqueza abrigamos la esperanza de que quienes en algún momento formaron parte de la Familia Internacional puedan llevar una vida gratificadora. Les deseamos lo mejor en todo sentido.